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martes, 5 de agosto de 2014

Legalidad y letigimidad en la protesta social: El derecho a defender los derechos


Ayer publicamos esta nota acá en Infobae sobre el derecho a la protesta y los escenarios de conflicto social y laboral de la semana pasada, especialmente los que vienen hace un tiempo con los despidos y suspensiones en LEAR. Hicimos una reconstrucción de los discursos del secretario de seguridad a la luz de la legalidad y de la legitimidad de la protesta social. La copiamos. Salud!


la chica con los ojos de la revolución permanente - Bremen 2014
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Legalidad y legitimidad en la protesta social

La tormenta del default de la deuda y las negociaciones con los bonistas, llevó a un segundo plano ciertos conflictos sociales, en ascenso y en íntima conexión, vinculados a despidos y suspensiones en diferentes sectores de la industria. A esos conflictos laborales, que parecen aumentar como expresión de la puja distributiva, se suman ciertos recurrentes conflictos territoriales y episodios represivos observados a diferentes niveles en Neuquén, Córdoba, Entre Ríos y Formosa en estos últimos tiempos.

En especial, el conflicto de los despidos en LEAR -que incluyó  despidos a delegados sindicales que el Poder Judicial ya ordenó restablecer a la Empresa y al SMATA- trajo a la luz algunas viejas/nuevas declaraciones del Secretario de Seguridad, Sergio Berni, sobre el ejercicio del derecho a la protesta. Sus dichos merecen análisis, especialmente, dado la respuesta represiva y la violencia institucional expresada por la Gendarmería la semana pasada.

El Secretario de Seguridad suele, en sus discursos, repetir que el derecho a la protesta cortando una calle “es un delito federal”. Los dichos del secretario ignoran la Constitución, la práctica social y las mismas instituciones de la democracia:

- El derecho a la protesta está protegido por la Constitución Nacional. Está vinculado especialmente, en los casos de conflicto obrero, al derecho a huelga (Art. 14 y 14 bis), pero en general se reconoce el derecho peticionar a las autoridades (Art. 14), a la libertad de expresión, al principio republicano de gobierno (Art. 1) y a la soberanía popular (Art. 32), o a formas especiales de protección del orden institucional (Art. 36) y a nuevas formas de participación política propias de la democracia. El derecho a la protesta es un derecho constitucional. Derechos laborales, igualdad de la mujer o tantos otros derechos que hoy consideramos básicos no existirían sin el derecho a la protesta.  

- Toda sociedad acepta y ejerce el derecho a la protesta. Desde la Sociedad Rural hasta las clases medias urbanas, de la mano de partidos políticos opositores, ejercen el derecho a la protesta y cortan calles en sus actos políticos. La protesta es una práctica social que toda la sociedad ejerce, sin distinción de clase o color político. A pesar de eso, el Secretario de Seguridad parece solamente estar concentrado en amenazar a los trabajadores, perseguir conflictos laborales y sectores de bajos recursos disidentes. Sus expresiones contra militantes, Diputados electos o movimientos sociales específicos son tan recurrentes como selectivas. 

Toda persecución selectiva de carácter político, partidaria y/o clasista es evidentemente inconstitucional e ilegal, y debe ser repudiada.

- La Secretaría de Seguridad carece de facultades judiciales. La secretaria de Seguridad no puede determinar qué es una protesta ni quién puede protestar. El Secretario de Seguridad suele decir que hay una intencionalidad política o una “asociación ilícita” en el actuar de los manifestantes y que los que protestan son “delincuentes” y así “justifica” su accionar represivo. La legalidad de una protesta sólo puede ser determinada por el Poder Judicial con las garantías constitucionales y el derecho a la defensa que el mismo secretario parece olvidar recurrentemente. Ante la duda, la Constitución presume que la protesta es legal y legítima.

Por todo ello, los excesos discursivos de Berni parecen tener peligrosa correlación y coherencia con su decisión política de reprimir de forma violenta y criminalizar la protesta. Su retórica es nociva pero sus acciones se han vuelto ilegales dado que suele violar no sólo derechos constitucionales sino genera víctimas y violencia innecesaria, en lugar de mayor negociación político y diálogo entre las partes, y forja antecedentes explosivos en un escenario de mayor puja por empleos y salarios.

El discurso público de Berni es brutal en una democracia: Vincula “militante social” con “terrorista”, llama a los que ejercen la protesta “activistas violentos” y al mismo tiempo ignora que hay un derecho a la libertad de expresión, al derecho de huelga y a peticionar ante las autoridades legítimas. Ese discurso criminaliza el ejercicio de los derechos políticos de una democracia, que incluye pero va mucho más allá del voto y de las elecciones.

Todo ilícito en cualquier protesta, de existir, debe ser investigado individualmente por el poder judicial y no descalifica el derecho a manifestarse. No se justifica que ningún funcionario político se vuelva un Sheriff superior -más allá de tentativas buenas intenciones- por sobre las instituciones, el proceso judicial y sus garantías. 

En este contexto es clave mantener tanto las estrategias legales que defienden los derechos constitucionales así como las acciones pacíficas de los actores sociales que alimentaron el músculo de la protesta social para expandir el derecho a expresarse cívicamente, ejerciendo su libertad de expresión y fortaleciendo una de las herramientas más importantes que tiene la democracia: el derecho a la protesta como derecho a defender los derechos y construir más y mejores derechos.-

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La reconstrucción de los dichos del Secretario de Seguridad la hicimos en base a ciertas entrevistas/notas de medios gráficos, radiales y/o televisivos, como por ejemplo, acá ("dialogando" a los gritos), acá y acá con Tenembaum. 

martes, 25 de marzo de 2014

El que no llora no mama: Crisis 18 en los kioscos


los muros que sufren sus humanidades - París 2014
Salió la última revista Crisis que siempre viene interesante y en este caso con un infiltrado!

Se recomienda comenzar con la gran nota de Ximena Tordini sobre los conflictos sociales de diciembre, entre la indiferencia la política y la represión luego de la huelga policial, acá. Y después directamente sustraerla del puesto de diario amigo! Salud!!

Sumario por Colectivo Editorial Crisis, acá /

• dossier

El que no llora no mama, acá 

Un fantasma llegó para quedarse: la crisis del modelo. La inflación despierta la “sensibilidad social” de los liberales, que justifican el despojo. El gobierno ensaya la litadelazzarización popular. Precios cuidados y cuidado con los precios, dice la calle. Escriben Alejandro Bercovich, Mercedes D’Alessandro, Sol Prieto, Jorge Duarte y Diego Genoud.

• ir y ver

Buenos días, Vietnam

Viaje al corazón de las tinieblas del capitalismo tardío. Comer la paloma de la paz social, ahí donde el Imperio hizo agua el siglo pasado. Un museo de lo que vendrá. Por Hernán Vanoli.

• políticas de la producción

Señor Televisor

Martín Bonavetti nos recibió en el edificio plano del viejo ATC, postal imborrable de la guerra del espectáculo: 24 horas por Malvinas. Tinelli, Fútbol para todos, 678, y el federalismo, en una charla expansiva con un administrador público de sentidos. Por Martín Rodríguez y Hernán Vanoli.

• saqueos

El que roba tiene que morir 2013 se fue con las Policías de las provincias marcándole la cancha a los gobiernos. Y con catorce muertos que, otra vez, no pasarán a la Historia. Por Ximena Tordini. >leer

• bolivia

¿Para qué hemos luchado?

Diez años después de la guerra del gas en la que hubo 68 muertos y la expectiva de una transformación radical, Bolivia sigue en la encrucijada sobre cómo se gestiona la riqueza natural sin morir en el intento. Por Carolina Ricaldoni.

• males raíces

Votaste grúas

Buenos Aires tiene menos habitantes y más departamentos, pero el déficit de vivienda estalla todo el tiempo. Las obras públicas fascinan a los porteños y la ciudad se desentiende de su entorno. Por Guillermo Jajamovich y Luján Menazzi.

• ensayo visual

La Traza

La casa y sus formas imaginarias en la autopista que no existió. Por Victoria Gesualdi.

• capitalismo conurbano

Sonríe, nos estás entreteniendo

De la familia, de la diversión, del festejo, de la crianza, del trabajo precarizado, de la construcción de lo femenino. Las animadoras de fiestas infantiles tienen algo para decir de todo eso. Por Leandro Barttolotta.

• consumo

Altas llantas y HD

En Brasil 2014 se extrañarán los LED en cincuenta cuotas. Llegaron las pantallas de lujo y las transmisiones portátiles. El récord de compra de zapatillas y los deportes nacionales. Por Julieta Tarrés.

• placebo judicial

Los abogados del diablo

Lucas Arrimada argumenta su causa personal: por qué hay que dejar de decirle “la Justicia” al Poder Judicial.

• crónica marciana

Luz y fuerza

Nativos sufridos de la ciudad blanca, a oscuras. Diego Vecino, un damnificado furioso, escribe desde la penitencia de la clase media: pagar con apagón los años de fiesta.

• academia de soldados

La llamada del deber

Videojuegos como Call of Dutty son el resultado de la alianza de dos industrias que nunca decaen: la bélica y la del entretenimiento. Por Camilo Genoud.

• historieta

La inspiración perdida Por Ernán Cirianni.

Nexos

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