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miércoles, 18 de mayo de 2016

El presidencialismo es un obstáculo para las políticas de largo plazo - Perfil


Subimos la nota que publicamos en Perfil (acá) hace unos días sobre el nuevo gobierno y sus zig zags. No es un análisis político ni partidario, como siempre. La idea es identificar porqué sucede lo que sucede con estas reglas de juego. Las reglas del presidencialismo argentino. Los jugadores cambian, las prácticas quedan. Los vicios también. ¿Por qué? En primer lugar, porque son las reglas y las reglas no cambian desde 1853. Y si cambiaron fue para peor. En segundo lugar, puede ser este o aquel gobierno, de este o aquel color. No importa. Todo piensan que siempre es el gobierno -este o aquel, es indiferente- sin ver la historia de los presidencialismos y sus cambios cíclicos, sus giros bruscos, su miopía recurrente, su corto-plazismo endémico.

Estuvimos de viajes al sur profundo de la patagonia y también, luego, de viaje a lo profundo de la gripe por lo que adjuntamos la nota con unos días de retraso. Salud!

el presidencialismo como obstáculo de los horizontes - California 2015

El presidencialismo es un obstáculo para las políticas de largo plazo

Cambios drásticos suceden a cada nuevo gobierno. En contraste, las sociedades necesitan políticas de desarrollo sostenidas en el tiempo.

1. El país necesita desarrollo y políticas públicas de largo plazo. Cada nuevo gobierno presidencial produce cambios drásticos en la economía y en lo social, en especial en las políticas públicas basadas en derechos. Nuevo gobierno, nueva política económica, salarial, impositiva, educativa y de derechos humanos. Progresar y crecer cuando cambiamos continuamente de dirección es imposible.

Si la Constitución, como decía Alberdi, es la "Carta de Navegación”, la institución presidencial, como conductora de ese viaje colectivo, ha demostrado ser el obstáculo principal para que nunca lleguemos a buen puerto. Cada conductor/a, marca un nuevo destino. Ese destino es de corto plazo y es alterado por su sucesor. Siempre estamos en la épica de la refundación nacional, en un eterno punto de partida.

Todo esto no es una característica única ni distintiva de Argentina. Los zigzags son propios de los presidencialismos. En Brasil y en toda la región parece iniciarse procesos de cambio institucional/presidencial que tendrán impacto en los derechos/bolsillos de la gente y en la discontinuidad de las políticas públicas de esos Estados. Los presidentes parecen no poder garantizar políticas públicas en el largo plazo. Es más, los cambios de gestión presidencial garantizan que todo será abruptamente distinto en breve.

El “manual de la transición presidencial” es usado por todos. Todos culpan a su predecesor y lo responsabilizan de los cambios de dirección “obligada” por "la irresponsabilidad del gobierno", “la emergencia económica” o “la pesada herencia”. Cada gobierno presidencial tiene ese sistema de exculpación cíclica que fundamenta la próxima concentración de poderes y las medidas de ruptura.

El presidencialismo en la historia argentina fue el principal agente de su propio zig-zag institucional. Todos los presidentes democráticos, Raúl Alfonsín (1983 - 1989), Carlos Mé#em (1989 - 1999), Néstor y Cristina Fernández de Kirchner (2003 - 2015) y Mauricio Macri (2015 - 2019) tienen claros zigzags en las principales área de la economía, derechos humanos, educación, empleo, agenda de género, privatizaciones y/o seguridad.

2. El presidencialismo como posibilidad y como obstáculo. En ese marco en Diciembre pasado comentábamos qué desafíos institucionales tenía el gobierno de Macri dado el frágil escenario de un presidencialismo dual sin mayorías en el Congreso, acá.

En contraste, la estrategia inicial del Gobierno fue generar gobernabilidad apelando a señales de liderazgo presidencial cesarista típico de la democracia delegativa: Hacer coaliciones corporativas, abusar de los decretos y las facultades ejecutivas, despidos selectivos en el Estado, criminalizar la protesta, usar a la policía como control social arbitrario y clasista, entre otros actos abiertamente inconstitucionales, ilegales e ilegítimos. En definitiva, demostrar fortaleza ejecutiva ante una situación de debilidad legislativa e institucional.

Lamentablemente, se repitieron y/o profundizaron varias prácticas anti-republicanas y antidemocráticas del anterior gobierno. En contra de lo aconsejable, el nuevo gobierno apeló a una forma de construir poder escasamente republicana y típicamente autoritaria de la historia argentina. La necesidad de reafirmar la autoridad suele ser una señal de su carencia.
Actualmente, los zig-zags se pueden observar en economía, tarifas, ley de medios, derechos humanos, educación y presupuesto universitario, entre otros aspectos centrales. Pareciera que las políticas públicas basadas en derechos son letra muerta cuando un nuevo gobierno, indiferentemente del color, asume su nueva etapa.

Así, de un lado o de otro, los restantes actores políticos siempre procuran generar un nuevo liderazgo que reconstruya ese pasado deshecho, ese proyecto inacabado de la Nación deseada, de un Estado fuerte o de un mercado fuerte, siempre excluyentes, y así hasta el infinito. Por un lado, la alternancia de diferentes presidentes es garantía de la inestabilidad y de cambios bruscos de políticas públicas basada en derechos. Por otro lado, la continuidad del gobierno presidencial de cualquier sector político genera personalismos, prácticas indeseables y abusos evidentes. Ambos escenarios son claramente negativos.

El desafío es pensar los procesos sociales y colectivos más allá de los personalismos que estructuran esos procesos y crear instituciones que permitan consensos mínimos transversales de largo plazo en temas estratégicos a nivel político, social y económico. El presidencialismo sólo ofrece un historial de fracasos en ese punto. Para crecer las sociedades necesitan políticas estructurales y desarrollo sostenido con justicia social. Lo que caracteriza al gobierno presidencial es el corto plazo y la especulación política con fines electorales.

Más allá de las alternativas parlamentarias o no parlamentarias, resulta urgente repensar la naturaleza inestable y ciclotímica de los gobiernos presidenciales para imaginar una institucionalidad democrática que nos permita construir un país con un futuro a largo plazo.

(*) Profesor de "Derecho Constitucional" y "Estudios Críticos del Derecho" UBA.

jueves, 18 de febrero de 2016

El futuro de la Corte Suprema de los EEUU: ¿Quién fue Antonin Scalia? - Perfil


Por obvias razones -y en medio de viajes- publicamos esta columna en Perfil, acá. Hay algunas conexiones en el proceso abierto en Estados Unidos que tienen ciertas similitudes con lo que pasó y pasará en Argentina en el proceso de designación de jueces de la Corte Suprema que se aproxima. Por eso mismo, esta introducción y algunos breves contrastes. 

Sigamos y salud!

We the people like us - Philadelphia 2016


El futuro de la Corte Suprema de los EEUU: ¿Quién fue Antonin Scalia?

La muerte del magistrado estadounidense plantea desafíos institucionales a Obama: Contrastes con Argentina.

Por Lucas Arrimada (*) |

1. El padre del originalismo constitucional. El sábado, a los 79 años, falleció Antonin G. Scalia, Juez de la Corte Suprema de EEUU y famoso precursor de la interpretación originalista de la Constitución.
Scalia fue la figura más representativa y carismática del ala más conservadora de la Corte Suprema de Estados Unidos en los últimos 30 años. Fue propuesto por el presidente Ronald Reagan en 1986 y su proceso de confirmación fue destacado por lograr un apoyo unánime en el Senado.

Fue beneficiado políticamente por una histórica y traumática audiencia de confirmación del previo y polémico candidato republicano: El profesor de Harvard, Robert Bork. Ambos fueron los impulsores de la teoría originalista y textualista (Bork y Scalia respectivamente) de la interpretación de laConstitución. Esta teoría pretende "reconstruir" el significado de los textos constitucionales de acuerdo a la voluntad/intención "original" de sus autores y sus contextos históricos.

En efecto, Scalia fue designado con 98 votos afirmativos del Senado de los EEUU. Las designaciones con apoyo unánime son extrañas y, en este caso, ese récord es sólo superado por la designación de Sandra Day O'Connor, con 99 votos afirmativos y una ausencia, en un cámara alta de 100 Senadores.
Como el primer Juez Supremo de origen italoamericano, Scalia fue reconocido, por especialistas y colegas, por ser un conservador atrevido pero consecuente. Sus dichos, decisiones y votos más polémicos fueron en contra del derecho al aborto, el matrimonio igualitario, a favor de la posibilidad de justificar la tortura (sic) en contextos de excepción, o la polémica elección presidencial del 2000 (en el problemático caso Bush vs. Gore).

Defensor público de la "Independencia Judicial", fue muy criticado cuando salió a la luz un viaje de caza con el por entonces vicepresidente Dick Cheney, en la época en la que el máximo tribunal tenía un expediente sobre él por resolver.

A pesar del perfil conservador de Scalia, se destaca su práctica de contratar a secretarios (clerks) progresistas -de izquierda en el espectro político norteamericano- para que desafíen sus argumentos habituales, algo muy difícil de imaginar en la tradición latinoamericana. Más allá de las diferencias ideológicas, todos las reacciones públicas resaltan su calidad humana y su retórica polemista como una gran virtud para la discusión pública.

2. El futuro de la Corte y Obama. La inesperada muerte de Scalia tendrá un impacto directo en la interna de ambos partidos, Demócrata y Republicano, y en la política institucional del fin del gobierno de Barack Obama.

Obama anunció, con una rapidez inesperada, que piensa ejercer su derecho constitucional de postular un nuevo candidato a Juez Supremo. La oposición en el Senado y las principales respuestas de los líderes republicanos dan a entender que será un contexto poco propicios para los acuerdos y las unanimidades.

En la interna partidaria y en la posterior campaña presidencial, los candidatos deberán incluir a la Corte Suprema en sus debates. Un contraste interesante entre Argentina y Estados Unidos fue la ausencia total del tema "Corte Suprema" en el debate presidencial argentino. Ni Macri ni Scioli, respondieron las preguntas sobre la Corte Suprema y sus candidatos, sus casos, etc. En este nuevo contexto de EEUU, es esperable que tanto Donald Trump o Bernie Sanders, y así todos los precandidatos presidenciales, deban hacer público qué modelo de juez supremo tienen en mente.

Es probable que Barack Obama -quién se ha presentado a sí mismo como Profesor asociado de Derecho Constitucional en la Universidad de Chicago- elabore una estrategia basada principalmente en su capacidad retórica y su lucidez política, y no tanto en su derecho constitucional a postular un candidato. Los nombres que sobresalen, el juez indio-americano Sri Srinivasan y el senador afroamericano Cory Booker, por ejemplo, son todos moderados políticos o jueces vinculados al partido demócrata con buena relación con los representantes de la cámara alta.

Sin duda, tener la facultad de proponer un nuevo Juez Supremo no significa poder concretar ese nombramiento. Especialmente en el último año de gestión presidencial. Sabemos que para designar Jueces en la Corte Suprema se necesitan, tanto en Estados Unidos como en Argentina, acuerdos políticos y conseguir los votos opositores en el Senado.

(*) Profesor de "Derecho Constitucional" y "Estudios Críticos del Derecho" en la UBA. | Twitter: @lucasarrimada.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Conflictos procesales en el caso Sandra Arroyo / Nisman



los símbolos y las formas institucionales - Mendoza 2012

Nos consultaron sobre excusaciones y recusaciones, sobre derecho procesal y prácticas judiciales en el general y sobre este conflicto del caso Nisman en especial, acá.
  
Copiamos la nota. 

Salud!

Dudas sobre el rol de Arroyo Salgado como jueza en la desaparición de Stefanini


Plantean que debería excusarse de investigar el paradero del financista por haber transferido dinero a Nisman. El pedido de Fein.

Por Ramón Indart

Sandra Arroyo Salgado es la jueza del juzgado federal 2 de San Isidro que tiene a cargo la causa por la desaparición del financista Damián Stefanini. Al mismo tiempo Sara Garfunkel y Sandra Nisman      -madre y hermana de Alberto Nisman- son investigadas en una causa por lavado de dinero que lleva adelante el juez Rodolfo Canicoba Corral. Según un hilo de esta última investigación, el financista habría depositado 150 mil dólares en la cuenta de Estados Unidos que tenía el fiscal fallecido y expareja de la jueza.

A esto se suma un tercer elemento, ya que esta mañana la fiscal Viviana Fein, quien investiga la muerte de Nisman, solicitó a Arroyo Salgado copias de la causa de la desaparición de Stefanini ya que podría haber conexión entre ambos hechos.

Con este panorama, la pregunta que se hacen especialistas en Derecho es si Arroyo Salgado debería excusarse de continuar con la investigación de la desaparición de Stefanini, ya que sería parte interesada al existir presuntos vínculos entre el desaparecido y Nisman.

El artículo 55 del Código Procesal Penal establece que hay motivo de inhibición “Si como juez hubiere intervenido o interviniere en la causa algún pariente suyo dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad”; "Si fuere pariente, en los grados preindicados, con algún interesado"; "Si él o alguno de dichos parientes tuvieren interés en el proceso"; "Si él, su cónyuge, padres o hijos, u otras personas que vivan a su cargo, fueren acreedores, deudores o fiadores de alguno de los interesados, salvo que se tratare de bancos oficiales o constituidos, bajo la forma de sociedades anónimas".

Para el constitucionalista Andrés Gil Domínguez no hay dudas: "Si en el expediente de Canicoba Corral, el juez considera que Nisman recibió pagos por parte de Stefanini y está sospechado, Arroyo Salgado debe excusarse", señaló a Perfil.com.

El letrado consideró que si bien en la causa por la desaparición de Stefanini no se menciona, aún, a Nisman "en otras el financista está involucrado en algo que puede ser delictivo y ella es querellante en representación de las hijas de Nisman"

"Son tres causas y ella (Arroyo Salgado) está juridicamente vinculada a la vida de Nisman por medio de sus hijas", agregó a este portal. En caso de no excusarse, debería hacerlo el fiscal federal de San Isidro, Fernando Domínguez.

En sintonía se expresó el profesor de Derecho consticucional UBA - UP, Lucas Arrimada: "Debería excusarse, me resulta raro que no lo hayan planteado formalmente. La pregunta es cómo llegó esto a estado tan avanzado que Salgado tenga una causa que ella está interesada".

(*) De la redacción de Perfil.com.

Nexos

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